Mi historia

La fantasía de atreverse y que resulte.

Desde pequeño me han gustado las bandanas pero el retail y el comercio ofrecía muy poca variedad y a precios más elevados. Uso bandanas durante todo el año, especialmente en Invierno, porque detesto abrigarme, no uso bufandas ni cosas así, entonces una bandana siempre me parecía útil, aunque hasta este momento solo había usado las típicas de material ligero. En el Invierno del año 2017 una idea surgió. Un día fui a una tienda de telas en Talca, iba por otro motivo, pero fue en este momento donde encontré una tela que ya había visto antes en una persona y que podía describir como: delgada pero que abrigaba, en este momento fue cuando invertí un capital de $20.000 para comprar tres diseños de esa misma tela (que después supe que se llamaba lanilla), en ese tiempo una amiga tenía máquina de coser y le expliqué mi idea, ella me confeccionó el primer stock de bandanas que eran aproximadamente 9 a 12 (no recuerdo muy bien el número). Luego de este período de confección, cuando las vi claramente me dejé una de cada una y el resto las quería vender, pero tenía miedo, mucho miedo al fracaso. En este momento tenía dos alternativas: Publicar las bandanas en mis redes sociales personales y tener un alcance considerablemente amplio, o bien, crear una tienda a través de un Instagram desde cero… ¿Cuál creen que elegí? Obviamente el de atreverse a empezar con algo de cero. El Instagram de Alfa nace el 16 de Junio del 2017, con cero publicaciones, cero seguidores. Aquí aún no tenía internalizado el íntegro concepto de emprender.

ALFA… Comenzar de cero y dominar.

Aún recuerdo que pasé una mañana entera pensando en este proyecto (que nadie sabía, excepto mi amiga que confeccionó las bandanas), había algo que tenía claro y era el nombre… Sabía que se llamaría Alfa y cuando comencé a buscar las definiciones o interpretaciones de la palabra me encontré con muchas respuestas, pero mi emprendimiento nace enfocado en solo dos. Primero en el alfabeto griego Alfa es la primera letra y con el tiempo se ha transformado en un concepto de “el inicio”, comenzar de cero, y por otro lado en la biología la especie Alfa es la que domina (que no siempre es el macho, sino depende de la especie). Tenía listo el nombre y el sentido… Alfa es comenzar desde cero para luego poder dominar. Me faltaba el logo y aquí fue donde diseñé dos ideas, la primera era esta cabeza de animal (logo actual y que no ha cambiado) y la otra era una silueta de una corbata con unos bigotes (menos mal no elegí esta). Tenía un logo que me encantaba, un nombre llamativo y una explicación, estaba feliz, aunque nadie supiera lo que era aún. Cuando armé el Instagram comencé a comentar la idea a mi familia y amigos, quienes me ayudaron a difundir la página y ganar seguidores, fue lento, lentísimo, pero de a poco sumaba personas que conocían la página. Las primeras bandanas las vendí muy lento, en dos semanas aproximadamente, y las entregaba donde me pidieran, a veces iba a tres lugares diferentes en un día a entregar las bandanas, pero me gustaba y sentía que iba creciendo, lo mejor de todo hasta aquí era que estaba cumpliendo otro objetivo que era que hombres pudieran comprar en emprendimientos locales, ya que en ese entonces todos o la mayoría de los emprendimientos eran administrados por y para mujeres, y por cierto, no había ninguna tienda dedicada a la confección manual de bandanas, ninguna.

El proceso y la pausa.

Iba todo muy bien, al no tener parámetros de comparación ni competencia en el mercado, yo sentía que iba muy bien encaminado. Comencé a hacer bandanas de otros colores, mis bolsas tenían el logo de la tienda y ahora una modista me confeccionaba las bandanas semanalmente y así pasó todo el semestre, no era mucho lo que vendía, pero la página era más conocida y la gente interactuaba bastante, estaba todo el día pendiente del celular, todo bien hasta que llegó diciembre. Fue aquí donde pensé por primera vez en que estaba dando la hora, las ventas bajaron y si eran lentas, ahora ya no vendía casi nada y lo peor de todo es que el número de seguidores estaba disminuyendo… Algo tenía que hacer y en ese momento creí que lo más prudente era cerrar la página temporalmente por el verano, ya que las ventas no iban a subir en esa temporada, me arrepentí un poco en el lapso de tiempo pero confirmé que fue lo mejor cuando retomé la página el 5 de Marzo con tres diseños tie dye y uno militar, esta colección fue más exitosa, las personas estaba esperando el retorno y las vendí todas. Aquí fue cuando dije: ¡No voy a parar más!

Oye… ¿Y si todas bandanas tuvieran un enfoque único?

Comencé a pensar en estrategias de marketing y tuve la suerte de conocer a Fernanda Dos Santos, la primera embajadora oficial de Alfa, quien comenzó a colaborar para la página a través de fotografías con las bandanas, un trabajo muy profesional realizado en conjunto con Javier, su hermano que es fotógrafo y apoya la marca hasta la actualidad. La primera foto la subí el 19 de Marzo y desde aquí aparecieron muchas personas que querían formar parte del equipo de la marca y trabajar a través de sus áreas, ya sea fotografiando, modelando, maquillando en las sesiones de fotos, etc. Todo era muy personalizado, pero faltaba algo aún, fue entonces cuando el 19 de Abril del 2018 subí la primera colección con nombres propios de cada bandana, estas eran: Urano, Noctis y Petram. La página ya estaba consolidada y el 13 de Mayo lancé una de las colecciones más conocidas y exitosas: Street Vibes, estos eran tres diseños con colores matizados confeccionados de lanilla, las fotos la tomé en Santiago y ese día por primera vez vendí todas las bandanas el mismo día de la publicación.

“La competencia en el mercado”

Estaba en el mejor momento de la tienda, a mi ritmo, sin pausas, trabajando muy contento y concentrado en crecer y como en todo negocio apareció la competencia. Aquí fue cuando tuve uno de los bajones más grandes en el proceso de emprender, porque realmente me costaba entender que la competencia y la copia era parte justa del libre mercado y que una buena idea se repetía. Los seguidores de Alfa eran los que se dieron cuenta (incluso antes que yo) y recibía mensajes todo el día, realmente estaba agotado y desgastando mi propio foco, ahora lo cuento y entiendo que la competencia es parte de esto e incluso la veo como algo positivo, ya que me mantiene expectante y caminando siempre adelante para entregar novedad. Entonces el 23 de Junio subo por primera vez una colección con etiquetas personalizadas con el logo de la marca, la colección estaba inspirada en canciones de Bruno Mars (uno de mis cantantes favoritos) y se vendieron todas ese mismo día.

El 2018 termina bacán.

El 25 de Junio llegamos a ser más de 2.000 en Alfa, aún recuerdo el post que subí dando las gracias a todas personas que me apoyaron desde el primer día y que fueron partícipe de todo el proceso de crecimiento. La venta de las bandanas tomó un ritmo propio de la tienda, publicaba colecciones cada dos semanas con dos días de entrega en la semana, ahora había un lugar fijo que era la Plaza de Armas de Talca. El 21 de Julio publiqué una nueva colección que tenía como inspiración diferentes cantantes, había una bandana inspirada en Ariana Grande, otra en los Arctic Monkeys, entre otros, la gente esperaba bandanas cada vez más personalizadas y trataba de darle un sentido a todo, desde el nombre, la fotografía, la descripción de la foto, etc. Así pasaron todos los meses y en el segundo semestre me ofrecieron realizar un film publicitario, en el que participaron nuevos rostros y que realizamos toda la tarde de un Domingo, este film se publicó el día 21 de Diciembre y el alcance y recepción que tuvo fue inesperado, la página estaba llena de buenos comentarios y no podía creer a lo que estaba llegando, más allá de las ventas, del comercio en sí, estaba divirtiéndome en esto, Alfa sacó lo mejor de mi y pude explotar un área de creación e innovación que mi carrera no me permite (vale decir que estudio Odontología). En Diciembre la página contaba con una comunidad formada por más de 4.000 personas y el trabajo de todo el año (con perseverancia y mucha frustración) me dejó totalmente satisfecho, no podía creer que hace un año esto era inimaginable.

Un 2019 lleno de expectativas.

El Verano de este año fue normal, si bien las ventas declinaron un poco, no paré de generar nuevas colecciones durante todos los meses, cada vez tenía la oportunidad de hacer más sesiones fotográficas, con personas que me apoyaban, conociendo gente nueva, generando lazos importantes y formando una comunidad partícipe de todas las decisiones y cambios que instauraba en la página.

21 de Abril, Alfa se cae.

Fue aquí cuando me di cuenta que habían hackeado mi página, de un rato a otro, Instagram me solicitó salir de la cuenta y volver a iniciar, ingresé mi nombre de usuario y la contraseña y nada… No estaba siendo consciente que había perdido mi página, Alfa contaba con más de 6.000 seguidores y había perdido todo. Durante los cinco días posteriores me encargué de agotar todas, todas, todas las posibilidades de recuperar mi página, salía de la Universidad pensando en donde ir, estaba lleno de contactos que estaban trabajando para recuperar la página, y nada, nadie pudo. Llegó un punto en que estaba convencido que lo había intentado todo y desistí, no quería volver a saber nada de Alfa y no había otra opción que terminar con la marca.

Volví con Fénix.

Frente a todo pronóstico y sin contarle a nadie el 30 de Abril decidí crear un nuevo instagram para comenzar nuevamente de cero (ni yo me la creía), no entendía porque tenía que pagar un precio tan alto para volver a trabajar en lo que tanto me hacía feliz… Pero lo hice, @alfachile_ nació muy tarde y de inmediato recibí un apoyo tremendo, que yo estaba sorprendido. Mi familia, amigos, conocidos, emprendimientos, y personas que no conocía estaban publicando la página por todos lados para hacer conocido nuevamente este proyecto. Al otro día en la mañana la página contaba con 1.200 seguidores y al siguiente con 2.200. No lo podía creer, soy un convencido de que el poder de la intención existe y las personas siempre son lo más importante. A la semana siguiente publiqué la primera colección de este nuevo ciclo y el primer diseño no podía llevar otro nombre: Fénix… como el ave Fénix, los tres diseños se vendieron en minutos y al otro día estaba entregando más de 40 bandanas en un nuevo punto de entregas (Gelatería La Spezialista que por cierto es mi lugar actual de entregas). Desde aquí en adelante todo tomó el ritmo anterior, las ventas y la interacción con la gente no había cambiado en nada y estaba muy contento de poder levantarme nuevamente, si bien aún no me explico la pérdida de la página ni pienso en quien podría haber hecho eso, se que todas las cosas pasan por algo y todo sirvió para algo mejor.

Actualmente…

Ahora la tienda funciona a través de Instagram, con la publicación de uno o dos diseños semanalmente y con una entrega semanal en La Spezialista, que adicionalmente llevas un cupón de un 20% de descuento en toda la carta, solo por ir a retirar la bandana, ¿Qué mejor?. Además manejo un stock específico en la tienda Rosendó (@rosendoropa), ubicada en Curicó (Calle El Álamo 410, Avenida España).

Creo que los sueños se cumplen y por mucho que cueste, cuando visualizas todo lo que quieres hacer, las cosas resultan. Hoy se que emprender me salvó de la rutina, y que Alfa fue un concepto que siempre estuvo en mi mente, pero que solo pude explotar cuando decidí emprender. Si creas y crees, la reinvención se da sola, lo importante es soñar en grande sin despegar los pies de la tierra.

Felipe Sepúlveda.